Nos encanta tener por encima de todas las posibilidades

Ya llegan las fiestas, las de celebrar y regalar, las de cerrar un año y empezar otro con la esperanza de que todo cambiará para mejor, ya empiezan los días de ofrecer lo mejor de nosotros y hacer felices a los demás, de expresar nuestro afecto a través de buenos deseos y regalos...

Ya llegó el momento de recibir en nuestro país camiones llenos de seres vivos, de aves, de cobayas, de hamsters, de conejos y reptiles para cubrir un mercado que ha perdido la noción de lo que es realmente la felicidad y lo que es la mejor parte de uno mismo.

Ya llegan todos los hijos de las madres que no verán la luz del sol, porque están confinadas a la fabricación de productos para consumir y regalar, sus hijos, todos esos animales que hemos visto en fotos, escaparates, anuncios, en casa del vecino, los que pensamos que siempre serán más fáciles de cuidar que un perro o un gato.

Ya llegan todos esos animales exóticos que no podremos soportar por más de un año, porque gritan, ensucian, huelen, porque pensamos que mejor un perro ahora, que es más cariñoso.

Ya llegan los hijos vivos y los hijos muertos, para que podamos jugar a ser más originales, para que podamos no entender y podamos seguir pensando que sufren menos.

Ya llega otra vez la tristeza, los vínculos rotos, el no saber, el no querer y el derecho a pagar por un ser vivo que ni siquiera verás envejecer.



Comentarios

Entradas populares